Muchos han demostrado mediante estudios científicos que el poker es un juego de habilidad antes que de suerte. Pero también es cierto que -tal cual ocurre en otros juegos y actividades cotidianas- la suerte influye de algún modo. Sin embargo, las conclusiones que reglas poker surgen del análisis del común de las partidas es que el buen jugador termina ganando y el mal jugador termina perdiendo.
Estos estudios tienen como máximos exponentes a los doctores Detterman y Dedonno, quienes demostraron que el factor suerte en el poker es una excusa de quienes pierden por deficiencias en sus estrategias y decisiones.
Esta idea se puede apreciar aún más claramente en los juegos virtuales, ya que los sitios para jugar online hacen que otras variables como la gestión de bankroll disminuyan la importancia de la suerte. Además, la selección de la mesa y el control de las emociones hacen distinta a esta forma de jugar poker.
La suerte puede jugar un papel más importante si es a corto plazo, jugar al poker gratis sólo en algunas partidas concretas. Pero en la medida en que las manos se van mostrando la suerte deja el paso a la habilidad. En este sentido, la lógica y la matemática son herramientas para elaborar estrategias (como es el caso del “concepto M”) de cálculo estadístico-probabilístico.
En definitiva, todo jugador de poker debe saber estimar qué cartas tienen sus oponentes y estudiar su estilo de juego. Para esto hay que estar atento a toda repetición, ya que nos sirve para atribuir posibilidades a distintas situaciones y sucesos.



